VAYA AÑO!!!!!
Este año pasaron muchas, pero muchas cosas! tanto así que no sé por dónde empezar.
Este año lo arranqué en Argentina, debido a que el año pasado entré a una nueva chamba y nos botaron a los 6 meses porque estaban mal en números, no porque no teníamos talento…, me puse a ayudar a mi primo en las fotos para poder tener algo que facturar, seguí haciendo AriBnb en mi depa y también comencé a ir al gym. Lo acabo en Japón trabajando como profesional.
En cuanto a conciertos fui a 3 si mal no recuerdo, el de Kevin Johansen, el selvámonos y pues, algo que no podré olvidarme, el de Blink 182, no saben la nostalgia que sentí al verlos, andaba sin trabajo, pero mi cerebro me dijo “disfruta”, compré mi entrada para campo 2 el mismo día y fui, y… no sé cómo describirlo, si lo pongo en sencillo fue que volvieron a mí varios pensamientos de la juventud y me sentí feliz…
Sorry por el paréntesis. El año pasado, una amiga a quien le comenté que andaba sin chamba me dijo si me interesaba ir a trabajar a Japón y le dije que sí, total, qué puede pasar?, a los meses me llama una ex, me dice para regresar y le digo que ya, ahhh, por siaca es una ex-chamba :v. Aunque me iban a pagar menos de lo que ganaba cuando trabajaba antes ahí, era eso o nada, ya que también estaba como profe de un cole pero era part-time. Entré y, fuera de webadas, hice un chambón, el real deal, tanto así, que hasta ahora me piden ayuda con unas cosas. En fin… de la nada, un día, cuando ya le había hechado tierrita, me llega un correo diciendo que ya tenía mi COE listo, el COE, para el que no sabe, es el Certificado de Elegibidad para trabajar en Japón… en ese momento una serie de emociones me llevaron, no sabía si estar triste o feliz, ya que, o sea, Japón como que no está tan cerca, si bien compartimos el Pacífico, nadar cansa un poco. Le comenté al que era actualmente mi jefe y me dijo pues que ni modo, que era una gran oportunidad y que la aproveche. Se realizaron los trámites y pues me dieron la visa. Mi pata (jefe) me pidió que lo ayude hasta lo máximo que podía, y así lo hice. Solo tuve 10 días para alistar mis cosas antes de viajar y dejar atrás, básicamente, toda mi vida. Un vida me tuvo que entrar en dos maletas, un carry-on y una mochila.
Comenzaron las despedidas, que una fiesta, que una reu, que qué voy a hacer con mi depa, alquilarlo? venderlo? airBnB? La moto se vendía? Mi camionetita? que si tenía que dejar un poder a alguien, que si mi chip le debíamos cambiar de tituralidad, y muchas cosas más…
No lo sé, solo pasó, y marcó un inicio y un final. Mi vuelo era Lima-LAX-Tokyo. Mi fiel celular, mi relación más larga (casi 8 años con él), mi incondicional, mi compañero, decidió morir en LAX, dejó de funcionar la señal, la red y la radio, me parece que ya era su hora, pero en verdad yo quería revivirlo, lo quería a él, pero, hay momentos en la vida, en que hay que simplemente hay que soltar.
Aterricé en Tokyo, migraciones demoró la vida, solo podía comunicarme a través de mi iPad. Finalemente salí, me recibió mi amiga y me estaba llevando a mi nueva casa; sí, digo casa, no hogar, porque mi hogar se quedó allá en Perú. Había tráfico y su esposo tenía que ir a una pichanga, justo me comentan que les faltaba gente y yo… yoooooooooooooooooo que no me gusta el fútbol dije que podía tapar suave (para mi mala suerte 12 días antes de viajar me hice un esguince), así que ya, a pichanguear ni bien llegado. Luego ya, poco a poco a acostumbrarme al horario (son 14 horas de diferencia con Perú), a aprender a tomar el tren, a perderme en Shinjuku St, a salir a pasear solo, a sentirme aislado por no hablar el idioma, a sentirme en la mejor compañía que es conmigo, a tanto y a nada…
Mi trabajo me gusta, hay varias cosas por hacer y a mí que me encanta optimizar, estoy en mi salsa.
En resumen:
Este año, lo comencé y lo terminé en otros países que no son Perú, fui a conciertos, me operaron (no entraré en detalles), reí, lloré, extrañé, pasé mi cumpleaños solo, trabajé en navidad, conocí (poca) gente nueva, bailé solo, sigo soltero (ya soy soltero Pro Max Ultra Special Edition Deluxe Master Duster), monté bicicleta, fui al gym seguido, toneé, me emborraché, alquilé mi depa, vendí mi moto, no hubo aguinaldo ni regalos en navidad, le rezé a Buda y me pidieron que done dinero, caminé desde Shibuya hasta mi apato, entre otras cosas.
Solo puedo agregar, que, si en algo coincide la gente que le he contado mi historia es que soy un tipo con bastante suerte, y, obvio que lo soy, no han visto a mi familia?
Ya en algún momento tocará decir ただいま 🙂