Durante mis estudios en Francia, hice varios amigos peruanos en Lille, uno de ellos es Raí, con quien hemos seguido teniendo una comunicación activa desde entonces.
En diciembre, Raí me habló, me dijo si me podía pedir un favor enorme, le dije que de qué se trataba. Me comentó que Marita (su mamá) iba a ir a visitarlo a Lille, y que no tenía con quien dejar el depa, y sobretodo a su gata, Luna. Marita viajaría casi mes y medio, poco antes de navidad y regresaba los primeros días de febrero. La propuesta me pareció interesante, el departamento de Marita queda relativamente cerca a mi trabajo (comparado con mi casa), además que otro factor era que mi abuela llegaba a mi casa por casi un mes y el cuarto de visitas está en el tercer piso y que quería bajar de peso (en mi casa comía mucho).
Le dije a Raí que ya, pero que podía desde la primera semana de Enero por un viaje programado. Antes de hacer mi viaje, fui a recoger las llaves, me indicaron dónde estaba cada cosa, la comida del gato, su arenita, etc etc.
Marita viajó, también viajé, regresé y el primer viernes de enero me fui al departamento. Iba a dormir ahí las noches de domingo a viernes, los sábados y do¿mingos los pasaría en mi casa.
Era interesante, el domingo que regresé a dormir ahí, vi en el Waze cuánto tiempo demoraba en llegar al trabajo, decía que 15 minutos (normalmente demoro 445 desde mi casa, en auto particular). Había una elíptica en el departamento, así que dejé las alarmas como si estuviera en mi casa, para aprovechar ese tiempo “ganado” en hacer ejercicios.
Todos los días me despertaba a la misma hora que en mi casa, pero ahora hacía 30 minutos de elíptica, además que llegaba mucho más temprano a mi “nueva casa” por las noches.
La sensación de estar cerca era rara. Tenía el mismo “horario” pero hacía ejercicios en la mañana y en la noche. Comía más sano y no me estresaba tanto por el tráfico, además que mi gasto semanal en combustible se redujo considerablemente, ahora era aproximadamente la mitad. Otro colateral es que técnicamente contaminaba menos (recorría menos kms).
Hubo un fin de semana largo hace poco, fui a Santa Eulalia (por Chaclacayo) y aproveché para visitar a un amigo de la universidad que vive por ahí (además era su cumpleaños), cuando llegué a su casa me sorprendí de la distancia que tenía que recorrer él para llegar temprano a clases (nuestro campus quedaba en Miraflores), además que regresar a su casa le debía tomar por lo menos 2 horas.
Es increíble como en algunos trabajos te descuentan por las tardanzas, algunas tienen su colchón de minutos. La otra cara de la moneda es que si te quedas más de la hora y quieres que te reconozcan, debes hacer todo un trámite, aprobaciones, etc.
Algunos tienen la suerte de vivir cerca de su trabajo, pero no creo que sean muchos, las otras personas en promedio calculo que gastarán una hora en ida y otra de regreso (hablando de transporte público), además que en algunos casos toman más de un carro o incluso deben caminar considerable para llegar al paradero, o del mismo a su trabajo.
¿Cómo sería si se comenzara a promover el teletrabajo? ¿Creen que las empresas deberían ser más flexibles en el tema de las tardanzas? si es así, ¿cuánto considerarían que sería el tiempo que se le podría “permitir” al colaborador llegar tarde?
“¿Cómo sería si se comenzara a promover el teletrabajo?”
Quién diría que por una pandemia hoy sabemos la respuesta .